Al llegar a la clase correspondiente, hemos llamado a la puerta y hemos pedido permiso al profesor para poder explicar a los alumnos en qué consiste nuestro proyecto y pedir su colaboración. Les pedimos que saliesen de dos en dos y que se quitasen los zapatos mientras esperaban que terminásemos con el grupo anterior.
Cynthia estaba pesando, Borja midiendo, Verónica apuntaba los datos, y yo hacía fotos para el blog.



